¡Muy buenos días de Domingo de nuevo!
Tenía ganas de volver a publicar, después de estas mini vacaciones de Semana Santa pero he andado algo perdida por todos los cambios en nuestras vidas últimamente. Os dejo el vídeo de hoy dónde os cuento todo esto con palabras... Aunque a veces es más difícil hablar que escribir...
Proyectos de una vida...
Siempre hemos querido y soñado con este momento. En la búsqueda de una familia ya comienzan los miedos. A no poder ser padres juntos, a que algo esté mal, las ganas que hacen que el tiempo de espera se haga eterno... Pero hemos tenido tantísima suerte que no ha dado tiempo a que esos miedos crezcan. En apenas un mes teníamos la mejor noticia de nuestras vidas.
Ese día, a las 5:30 de la mañana, cuando vi aquel signo positivo, lloré y lloré. Abracé a Marta que estaba conmigo, abracé a Carlos y lloré. Ese mismo día ya reunimos a nuestras familias para dar la noticia porque, como siempre digo, felicidad es compartir. Y cuando algo te llena tanto, sólo quieres que los demás sientan toda esa felicidad de tu mano.
Desde ese momento todo cambia. Las prioridades en tu vida cambian, sin poder llegar a imaginarme lo que será cuando nazca. Ya no pensé ni un segundo en mí egoístamente, ya todo, todo sería por él.
Y si antes tenía miedo, ese momento fue peor. A que un sueño tan frágil como aquel se pueda romper de un momento a otro. Pero pasaron los días. Y aquí seguimos, más de nueve semanas después.
Nosotros no tardamos nada en contarlo a todos nuestros amigos y familiares. La mayoría de parejas esperan hasta la semana 10 al menos, pero Carlos me contagió (como siempre) su maravillosa forma de ver la vida. Sólo íbamos a vivir aquello una vez. Al menos ese embarazo, al menos los primeros meses de ese bebé, aunque luego vinieran más. Que no volverían esos primeros días, esos primeros meses y que, si pasaba algo, formaba parte de la vida, era algo natural e iba unido a la eterna fragilidad humana. Y nada, nada, nos quitaría esa felicidad ya compartida.
Después pensamos más allá, en el momento en que vendría al mundo y en cómo queríamos hacer las cosas. Y así, surgió la segunda noticia más mágica de este año. Dentro de tres meses firmaremos lo que llevamos años sabiendo. Que lo nuestro es amor.
Sólo quería compartir algo de este momento, el más feliz de mi vida sin duda hasta ahora. Compartir cómo me siento para, algún día, volver la vista atrás y descubrir con sonrisas, todo lo que he vivido.
Este 2016 va a ser un año lleno de magia e inolvidable. Y quiero vivirlo junto a vosotros, como todo.
Gracias por todo el amor desinteresado, todo el apoyo y todo el cariño.
Primera semana con la noticia en nuestra vida... Y las que nos queden....
Primeros regalos de la familia y de Carlos al saber la noticia.
Y primeras caras de nervios y emoción en las visitas al médico. Empieza el sueño.
Love,
Marta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario